Movistar, Orange y Vodafone pegan un recorte a sus tarifas móviles para hacer frente a las “low cost”

La entrada de los operadores móviles en el mercado de las telecomunicaciones españolas está empezando a generar cambios apreciables. Yoigo, junto con los operadores sin red propia (como Pepephone, Simyo y Masmóvil), han conseguido atraer a más de dos millones de clientes a lo largo del último año y medio, motivo por el cual los responsables de las grandes operadoras se han puesto en alerta.

Orange, Movistar y Vodafone están inmersas en una campaña de ofertas que rebajan significativamente el precio de las llamadas de móvil, un asunto al que hasta ahora apenas prestaban atención, con el objetivo de parar el golpe de los nuevos operadores, los cuales tienen en la competitividad de sus tarifas un gran argumento. Frente a los 15 céntimos que estas grandes compañías están cobrando de media, podemos ver nuevas ofertas que van de los 8 a los 11 céntimos y que persiguen asimilarse a los precios de las operadoras low cost.

Yoigo consiguió el año pasado doblar su número de clientes con su tarifa La del 8, y pasó de los 1,026 millones de clientes en enero de 2009 a los dos millones de finales del pasado septiembre.

A su vez, los operadores virtuales han logrado atraer a 1,23 millones de clientes en este mismo periodo de tiempo, llegando a superar los 2,07 millones con tarifas de muy bajo precio que llegan a ser de 6 cents./min. En el mismo periodo, Vodafone, Movistar y Orange han perdido en conjunto 540.000 clientes, siendo la filial del grupo francés la más perjudicada por este cambio en la tendencia.

De esta forma, las recién llegadas han aumentado considerablemente su peso específico en el mercado del móvil en España, pasando de suponer el 2,9% del mismo a finales de 2008 al 7,3% en el segundo trimestre de 2010.

En dicho trimestres, Orange, Vodafone y Movistar han padecido una merma de ingresos en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos proporcionados por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), mientras que Yoigo ha vivido un espectacular aumento de ventas del 63%, alcanzando los 75 millones de euros, a la vez que las operadoras virtuales doblaban su facturación, llegando a los 81 millones en conjunto.

La estrategia de las operadoras virtuales, que ahora empieza a ser adoptada por las grandes del sector, consiste en limitar lo máximo posible los consumos mínimos y los compromisos de permanencia. Como contrapartida, renuncian casi por completo a los planes de fidelización comunes en las grandes empresas de telefonía, como por ejemplo los terminales subvencionados.

En el terreno de la portabilidad, que permite al cliente cambiar de operador manteniendo el mismo número, Yoigo ha salido muy bien parada al conseguir un saldo neto positivo de 360.000 clientes, también según datos de la CMT. Por su parte, los operadores virtuales han conseguido 128.000 clientes más de los que han perdido, doblando los resultados del año pasado. Una vez más, Movistar y Vodafone aparecen como claros perdedores, perdiendo casi medio millón frente a la competencia.

Por todo esto, las estrategias comerciales que se venían empleando en las comunicaciones fijas se están trasladando el mundo del móvil. El crecimiento de Internet de banda ancha, especialmente mediante el ADSL de tarifa plana, ha desplazado a las llamadas a la categoría de complementos de dicho servicio.

Las redes móviles están evolucionando de tal forma que permiten velocidades de acceso cada vez más rápidas, por lo que las compañías están empezando a ofertar el servicio de voz como parte del paquete comercial de tarifa plana, a bajos precios o con bonos por minuto. El 15% del negocio actual de las operadoras se encuentra en el acceso a Internet y el tráfico de datos a través del móvil.