La crisis de Blackberry saca a la luz el problema de la seguridad

El conflicto que ha estallado entre los estados árabes del golfo Pérsico y RIM, la empresa fabricante de Blackberry, en torno al acceso de las comunicaciones encriptadas, pone de relieve la inquietud que existe en la región en torno a la seguridad. Blackberry es una marca que se ha extendido con gran rapidez en esta zona del mundo, convirtiéndose con rapidez en un dispositivo muy utilizado tanto para los negocios como para interactuar en redes sociales.

Sin embargo, los datos de los usuarios son encriptados y enviados a servidores exteriores, lo que impide que puedan ser rastreados de forma local. Países como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos (EUA) ya han expresado sus temores de que este impedimento les impida identificar a posibles espías, terroristas o militantes islámicos. Ambos países son extremadamente conservadores y, aunque aún no lo han expresado públicamente, piensan que el servicio de mensajería de Blackberry pueda perjudicar a la seguridad nacional, por lo que llegaron a amenazar a RIM con prohibir el dispositivo. Parece que parece el conflicto ya ha quedado resuelto con Riad, pero no así con los EUA, que son precisamente los que se sienten más amenazados ante la posibilidad de un conflicto con Irán.

Tanto las naciones árabes del Golfo Pérsico como sus aliados occidentales tienen idénticas sospechas en cuanto a la intención del régimen iraní de fabricar armamento nuclear. EEUU e Israel no han descartado pasar a una acción armada si finalmente la diplomacia y las sanciones no logran sus objetivos. Por lo tanto, estos países árabes, en los que hay instaladas bases militares occidentales, quedarían muy posiblemente implicados en la guerra, por lo que temen ser atacados desde el interior por una “quinta columna”. Por dicho motivo, estos países quieren controlar las comunicaciones al máximo para detectar cualquier amenaza real.

Además del conflicto iraní, otras preocupaciones de los países del Golfo se centran en un resurgimiento de Al Qaida dentro de sus fronteras, los servicios de espionaje israelíes, los movimientos disidentes o las conductas que consideran “inmorales”.

En cuanto a este último punto, existe la preocupación de que los hombres jóvenes solteros, entre los cuales la Blackberry es muy popular, puedan concertar citas en una sociedad que es muy restrictiva en cuanto al contacto que pueden mantener un hombre y una mujer que no son parientes. Por su parte, los activistas políticos de la zona también opinan que gracias a esta encriptación de los mensajes se pueden efectuar críticas a los actuales Gobiernos de la zona.