¿Estamos ante el principio del fin de los PC?

Puede parecer una pregunta extraña, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de años que el PC, ya sea portátil o de sobremesa, lleva en nuestras vidas. De hecho, aún hay muchas personas que no tienen smartphones ni han navegado con ellos. Sin embargo, la irrupción de los móviles inteligentes y los Tablet PC ha puesto la cuestión sobre el tapete, cuando hace no mucho tiempo a nadie se le hubiera ocurrido siquiera planteársela.

Lo cierto es que teniendo en cuenta las cifras de ventas del iPad (dos millones de unidades), podemos decir con seguridad que es un producto que traspasa barreras y no va dirigido exclusivamente a un nicho restringido del mercado. ¿Estamos, pues, ante el final de una era? ¿Es este el principio del fin de los ordenadores personales?

Esta es la visión que defiende el cerebro de Apple, Steve Jobs. Su opinión es que los avances tecnológicos permitirán que dispositivos como el iPad puedan terminar realizando tareas que hasta ahora solo podían llevarse a cabo con un PC como, por ejemplo, editar vídeos o trabajar con aplicaciones de productividad. El consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, tiene una visión totalmente opuesta ya que opina que no solo no estamos ante el final de los PCs, sino que cada vez más gente los usará. Para él un Tablet PC sigue siendo un ordenador personal, solo que con otro formato.

Por su parte Rafael Achaerandio, analista de IDC, parece decantarse más por esta última posibilidad. Su opinión es que si incluimos en la categoría de PCs a los portátiles, los netbooks y otros dispositivos similares, el ordenador personal tiene muchos años por delante. Eso sí, su formato va cambiando con el tiempo en una evolución constante.

El debate no se limita a una cuestión semántica de lo que se puede considerar o no como PC, ni tampoco a una cuestión de formato que enfrente al PC clásico con el iPad, sino que profundiza en la presencia cada vez más destacada de dispositivos que permiten la navegación por Internet, hacen más atractivo el consumo de contenidos multimedia y ofrecen a los profesionales herramientas de productividad que caben prácticamente en un bolsillo.

Cada vez encontramos mayor potencia de cálculo en formatos más reducidos. Para darnos cuenta de esto solo tenemos que recordar que los smartphones actuales tienen la misma potencia de cálculo que los portátiles de hace dos años. Por lo tanto, el cambio no es exclusivamente de formato, sino también de tecnología. Esto solo puede entenderse si consideramos el desarrollo de la informática cloud, que beneficia mucho a estos dispositivos y les permite utilizar aplicaciones que hasta hace poco tiempo solo podían funcionar en ordenadores potentes.

El gran desarrollo de las redes sociales, que ya suman unos 1.000 millones de usuarios, junto con el gran consumo de vídeo por Internet, el cual se prevé que suponga un 69% de los datos en cuatro años, son un gran aliciente para hacer que la posibilidad de tener conexión permanente sea muy atractiva, potenciando el salto a Internet Movil.

Desde este punto de vista, lo importante no es el PC en sí, sino la conexión a Internet, que hasta no hace mucho esta condicionada al uso de un ordenador personal. Ahora las cosas están cambiando, hasta el punto de que IDC estima que las ventas de smartphones para este año serán de 227 millones de unidades, frente a 366 millones de PCs (incluyendo en esta categoría no solo los PCs de sobremesa sino los portátiles, los netbooks y los tablet). Todos los datos parecen apuntar en la dirección de una nueva era de Internet Móvil.

Cuando en el año 2007 el número de usuarios que se conectaban a Internet desde un dispositivo móvil rondaba los 400 millones de personas, Morgan Stanley afirma en su último estudio que dentro de 5 años la cifra será de 2.000 millones. La velocidad de crecimiento del uso de Internet móvil es, por lo tanto, mucho mayor de la que tuvo el acceso a Internet desde el PC tradicional. Como dato que respalda esta diferencia, basta con saber que Apple obtuvo once clientes más en once meses que AOL en la década de los 90.

Está claro que hay varios factores que se han conjugado para dar lugar a la explosión de los dispositivos móviles. La mayor capacidad de procesamiento de datos en cada vez menos espacio, la mejora del interface (pantallas táctiles), el descenso de los precios y la aparición incesante de nuevos servicios y aplicaciones para este tipo de máquinas. Mención aparte merecen los avances en la tecnología 3G, claves en la implantación de Internet móvil. Se cree que el punto de inflexión se alcanzará en 2010, en el que se espera una penetración del 43%. A más largo plazo, Morgan Stanley prevé que para 2020 haya 10.000 millones de dispositivos móviles en el mundo conectados a Internet, lo que contrasta con los 1.000 millones de PCs que hay actualmente.

¿Quién se alzará como ganador y quién perderá con este cambio de tecnología? Es pronto para decirlo, pero en estos cambios de ciclo suelen aparecer nuevas compañías que crecen bajo su impulso, mientras que otras ya establecidas renquean al no ser capaces de adaptarse. Así, en la era PC surgieron gigantes como Microsoft, Intel, Apple o Dell, mientras que en el momento actual de la era de Internet prosperaron empresas como Yahoo!, Amazon y Google.

La punta de lanza de Internet móvil está siendo sin duda Apple con su iPhone, que ha experimentado el crecimiento de usuarios más rápido de la historia. Puede que este récord se lo robe el nuevo gadget de la compañía, el iPad. Por eso se espera que en los próximos dos o tres años Apple siga siendo líder en el sector.