Android ya es el sistema operativo de cien modelos de móvil

Desde la sede de uno de los edificios de Google en Mountain View, California, el sistema operativo Android ya ha logrado desbancar al iOS de iPhone y se posiciona como fuerza dominante en el competitivo mercado de los smartphones.

Las distintas versiones de Android responden a nombres tan apetecibles como cupcake (magdalena glaseada), éclair (pepito de crema), froyo (helado de yogur) o donut, y están representadas a tamaño gigante en la entrada de su centro de operaciones californiano. La última en salir ha sido gingerbread (galleta de jengibre), y ha sido presentada junto con el Nexus S de Samsung, un teléfono móvil con pantalla de 4” y tecnología NFC, que permite la comunicación de corto alcance entre dispositivos, lo que permite efectuar pagos con el terminal. El repostero jefe y creador del software adquirido por Google en 2005 es Andy Rubin. A los dos años de la aparición del primer teléfono Android, El HTC Dream, este sistema operativo se ha hecho ya con el 25% del mercado a nivel mundial superando con un amplio margen a Apple y transformándose en la base de la estrategia móvil de Google. En la actualidad, 100 modelos distintos de smartphones llevan instalado Android, y se activan al día 300.000 unidades. Los datos son abrumadores.

Rubin cree que la decisión que más ha contribuido al éxito de su sistema operativo ha sido la cesión total de la licencia de uso. Al ser un software libre se aseguraron una aceptación muy amplia en el mercado.

Aunque la consultora Gartner opina que Android logrará desbancar a Symbian del primer puesto mundial en 2015, Rubin no quiera dar esto por sentado. Eso sí, tiene claro que está en su mano alcanzar un crecimiento masivo. Su mensaje a la competencia es el siguiente: Symbian está confinado a los móviles de Nokia, por lo que su distribución estará limitada a ellos. El Windows Phone 7 no permite la personalización del móvil, haciendo que todos tengan un aspecto similar. Con el tiempo, solo quedarán dos o tres sistema operativos de móvil.

Steve Jobs y Rubin se han enfrentado al afirmar este último que el iOS es un sistema cerrado mientras que Android es abierto. Jobs respondió que el iOS era un sistema integrado y Android uno fragmentado. Rubin contraatacó a las dos horas a través de Twitter, publicando el enlace a la página de descarga de Android. Con este simple gesto quiso exponer lo que desde su punto de vista es un código abierto: uno que se puede descargar de forma gratuita para hacer con él lo que se desee. El iOS solo funciona con los productos de Apple.

Solo el tiempo nos dirá si esta decisión de apertura total será beneficiosa o perjudicial para Google. Por el momento tanto fabricantes como operadores se dedican a modificar el sistema de tal forma que lo convierten de nuevo en un sistema cerrado que prioriza los contenidos que les interesa. Puede que ese sea el motivo de que su tienda online todavía no haya conseguido alcanzar a la de Apple, que es la primera tienda del mundo.

Como puntos negativos podemos citar claramente el fracaso del Nexus One y el cierre de su tienda online. Según Rubin, el error fue dar el paso a la venta de móviles en Internet demasiado pronto, cuando el mercado aún no estaba preparado para ello. A pesar de estos tropezones, el negocio del móvil supone 1.000 millones de dólares para Google. Android aporta una parte de ese dinero, rentabilizándose al proporcionar los servicios de Google en los móviles cobrando por la publicidad.

En cuanto a los tablets, ya se está preparando la versión Honeycomb (colmena) para estos dispositivos pero, a pesar de los rumores, el buscador no tiene previsto lanzar su propio tablet. Así que, por el momento, no intentarán competir con el iPad. Rubin opina que los tablets jubilarán a ciertas categorías de productos, pero no al PC, que seguirá evolucionando.

La estrategia para el futuro pasa por crear un sistema operativo que sirva para distintos equipos. Así, los desarrolladores sabrán que sus aplicaciones para Android podrán funcionar en televisores, teléfonos móviles, tablets, netbooks, etc. Abarcando tantos sectores, suena un poco a monopolio, aunque Google lo desmienta tajantemente.