ADSL banda ancha e Internet móvil, ¿rivales o complementarios?

Las ventajas de Internet móvil son múltiples: no necesita instalación, no hay que tener línea telefónica (ni pagarla todos los meses), los precios bajan día a día y las velocidades no dejan de aumentar. Hasta hace poco la banda ancha móvil era muy lenta y carísima, y ahora se está revelando como una alternativa al ADSL.

Comparativa Tarifas Internet Movil

A partir de octubre, Telefónica pondrá las cosas aún más fáciles, dando velocidades de navegación de 42 megas a las zonas más pobladas de Madrid y Barcelona. En un principio, será una opción solo disponible para empresas, pero a partir de noviembre los particulares también podrán beneficiarse. La meta de la compañía para finales de 2011 es dar cobertura a las 30 ciudades españolas de más de 250.000 habitantes con la nueva tecnología Dual Cell, que consigue doblar la velocidad de navegación.

Aunque en la actualidad la cobertura es bastante limitada, irá llegando al resto de operadoras con un servicio similar. Vodafone planea lanzar su conexión de 42 megas en unas semanas. Ambas operadoras ya proveen velocidades de 14,4 ó 21 megas de banda ancha móvil a buena parte de la población, y la cobertura no deja de crecer.

Los precios también están colaborando, ya que se puede tener acceso a estas velocidades por un precio entre 39 y 49 euros (IVA no incluido). Y aunque sigue habiendo una limitación de las descargas (de 5 y 10 GB según la tarifa en Telefónica; en caso de saturación de la red en Vodafone), ya no hay por qué temer un susto en la factura, porque al sobrepasar el límite no se aumenta el precio, sino que se disminuye la velocidad de navegación.

Mientras todo esto sucede, el ADSL fijo sigue con velocidades de 20 megas o menos, que se elevan solo en algunas compañías de forma restringida, como en el caso de los 30 megas VDSL de Jazztel, los 50 de Ono o el plan de Telefónica para cablear con fibra óptica un millón de hogares en 2011. A esto hay que unir que no se producen rebajas en el precio, debido en buena parte al enorme coste que conlleva el despliegue de una red fija para que los clientes disfruten de una conexión de 50 o 100 megas en sus casas, el cual desciende si hacemos lo mismo con Internet móvil. Y claro está, con la ventaja añadida de que la banda ancha fija es, como su propio nombre indica, fija, mientras que la móvil se puede llevar a cualquier parte.

Podría parecer, en vista de todos estos datos, que estamos ante el principio del fin de la banda ancha fija, pero esto no es cierto.

La banda ancha móvil todavía no está en condiciones de suplir a la fija para consumos masivos. En la actualidad hay pocos usuarios intensivos, pero no hará falta esperar mucho para que el consumo de datos se eleve de tal forma que la red fija será aún más necesaria.

La diferencia fundamental entre la conexión fija y la móvil está en el acceso dedicado. Un cliente con banda ancha fija tiene su propia línea, y no la comparte con ningún otro usuario, pero en Internet móvil no podemos saberlo. Una misma antena puede estar siendo usada por muchas personas al mismo tiempo o por ninguna, y de momento no hay forma de hacer previsiones ni de establecer garantías.

El siguiente escollo es tan obvio como la baja calidad de la conexión dentro de casa. Un cliente que pretenda sustituir su ADSL por Internet móvil puede descubrir que no es cómodo tener que asomarse a la ventana para hacer que funcione.

Otro problema está en la velocidad. Es bien sabido que los 20 megas del ADSL son teóricos, pero la velocidad en banda ancha móvil es todavía menos fiable. Por lo general, tendríamos que restarle entre 4 y 10 megas a la velocidad publicitada para obtener la media real. Con la fibra óptica no hay problemas, cumple sus promesas. Es por ello que se intenta llevar un cable a cada domicilio con la mejor calidad tecnológica sin parchear el par de cobre ni compartir conexión. Como ya indicábamos, el punto negro de esto es el alto coste. Esa es la razón de que Telefónica avance en su extensión del cableado con tanta lentitud.

En resumidas cuentas, ahora mismo la tecnología móvil y la fija no compiten entre ellas, sino que cada uno tiene sus usos específicos. Lo malo es que si queremos usar ambas, duplicaremos nuestra factura cada mes.